martes, 6 de mayo de 2008

"Oculto avistaje"

Me habían hablado mucho de ella y sentía la necesidad de conocerla, aunque no resultaba fácil pensar en un encuentro luego de haber oído tantas escalofriantes anécdotas. Lo proyecté todo, el plan debía salir a la perfección de lo contrario estaría en graves problemas. Organicé cada detalle de la estrategia sin dejar nada librado al azar. Llegado el día y la hora, en el lugar exacto lograría verla con mis propios ojos sin que ella advirtiera mi presencia.
Finalmente el momento llegó. A veinte metros de mi estratégica guarida la esbelta figura se hizo presente. Observé cada detalle de su fisonomía y su comportamiento, procediendo a corroborar todo lo que alguna vez había oído de ella.
La primera impresión me dio la sensación de que estaba ante un ser totalmente ápodo y finalmente pude distinguir solo un vestigio de sus piernas. Pequeñas porciones de epidermis dispuestas en hileras regulares, solapadas como las tejas de un tejado formaban la extraña característica de su piel. Sus ojos permanecían estáticamente e impresionantemente abiertos cubiertos con unas extrañas gafas protectoras transparentes.
Su andar era inusual. Su estructura ligera le permitía una gran libertad en sus movimientos serpentinos que ejecutaba de manera suave y fluida.
Pude observarla comer, me sorprendió ver como en tan fina figura ingresaban tan inmensas y desproporcionales presas. Extrañas actitudes ceremoniales antecedían cada bocado, reclinaba su cuello hacia atrás y abría su boca de par en par sacando a la luz su afilada dentadura y su fina lengua, su plato era ingerido de manera completa en un solo deslizamiento de su mandíbula evitándose varias fragmentaciones.
No pude escucharla hablar pero si la oí emitir siseos a gran volumen al mismo tiempo que su cuerpo encarnaba una posición enroscada sobre si misma. Parecía no oír los sonidos que la rodeaban, pero jamás dejaba de observar fijamente todo.