Te escribo esta carta a ti querida, para que quede plasmado en un papel la admiración que por ti siento. Eres la inspiración de mi obra, la que debe verdaderamente ser elogiada. Te hablo con toda honestidad cuando te digo que no me importa tu aspecto, se que no tienes el peso para ser una supermodelo, todo lo contrario. A tu edad debes saber que las arrugas son más que un signo de envejecimiento, son compañeras que estarán contigo hasta que cumplas el bicentenario.
A primera vista me impresionó el modo por el cual eres capaz de llevar una vida tan tranquila; pero luego, por lo ocurrido con la liebre, me di cuenta de que tu sabiduría innata hizo que desde tu nacimiento pensaras y te movieras lentamente en cada acto, porque muy dentro de ti sabes que tienes poco tiempo por perder. Un cuello lánguido y oscuro te permite mirar por sobre ti, de ser necesario mirar al exterior, pero en los momentos que te sientes amenazada te enterneces y hundes tu cabeza dentro de tu caparazón. Te internas en aquella profundidad y paciente esperas hasta el momento en que te sientes segura.
Y aunque todos crean que por fuera eres áspera y a veces hasta dura, sé que es por salvaguardar ese interior tierno y frágil. Eres una gigante entre todas las de tu especie y eres la superviviente que ha ayudado al desarrollo de mi trabajo.
Atentamente,
Charles Darwin
P.D.: No te preocupes, sé que tardarás en responder.
A primera vista me impresionó el modo por el cual eres capaz de llevar una vida tan tranquila; pero luego, por lo ocurrido con la liebre, me di cuenta de que tu sabiduría innata hizo que desde tu nacimiento pensaras y te movieras lentamente en cada acto, porque muy dentro de ti sabes que tienes poco tiempo por perder. Un cuello lánguido y oscuro te permite mirar por sobre ti, de ser necesario mirar al exterior, pero en los momentos que te sientes amenazada te enterneces y hundes tu cabeza dentro de tu caparazón. Te internas en aquella profundidad y paciente esperas hasta el momento en que te sientes segura.
Y aunque todos crean que por fuera eres áspera y a veces hasta dura, sé que es por salvaguardar ese interior tierno y frágil. Eres una gigante entre todas las de tu especie y eres la superviviente que ha ayudado al desarrollo de mi trabajo.
Atentamente,
Charles Darwin
P.D.: No te preocupes, sé que tardarás en responder.