Una foto en la playa. Verano de mil novecientos noventa y tres en Monte Hermoso, balneario cercano a mi ciudad natal.
Estoy sentada en una reposera acorde a mi tamaño. Muy enojada con mis papás, por no haberme dejado hacer vaya a saber que, les saco la lengua y por ser juguete de dos hermanos mayores que fomentaban, fotografiaban y se divertían con mi enojo queda ese día de berrinche grabado en la foto.
Estoy sentada en una reposera acorde a mi tamaño. Muy enojada con mis papás, por no haberme dejado hacer vaya a saber que, les saco la lengua y por ser juguete de dos hermanos mayores que fomentaban, fotografiaban y se divertían con mi enojo queda ese día de berrinche grabado en la foto.
María Florencia Vissani